NUMERO 36______________________SECUNDA IPOCA______________________PRIMAVERA 2002 Revista de Soria, signature banner
LOS PRIMEROS PASOS DE LA MISTICA EN AMERICA
por
Marilyn H.Fedewa
[Traduccion por M* Consolacion Campos Martinez]

A lo largo de los siglos, en los territorios que hoy conocemos como los Estados Unidos, la figura de la Venerable madre Sor Maria de Jeszs de Agreda, mistica espaqola, ha ido aparecido tanto en textos histsricos, como en canciones tradicionales de los pobladores originarios, ademas de asombrar a estudiosos y a gente corriente por igual. Tambiin ha sido la heromna ansnima, que entre bastidores, ha promovido la formacisn de las misiones en California, ha inspirado la formacisn de una orden religiosa americana, la han elegido como tema de una spera en Nuevo Mijico, y, seguramente, ha sido la posible causa de la transformacisn de la vida de tantos americanos. El retrato devoto de la Virgen Maria, que aparece en La Mistica Ciudad de Dios, ha sido estudiado en seminarios, institutos y universidades esparcidas a lo largo y ancho de nuestro pams, la biografma de la Virgen Maria se vende en iglesias, tiendas religiosas, y editoriales catslicas por igual. A menudo, sin embargo, es la versisn reducida de su voluminosa obra mistica, o una breve referencia histsrica en un artmculo o en una pagina de Internet, lo que inicialmente cautiva la atencisn de la mayorma de la gente sobre la querida mistica espaqola conocida en Amirica como la Dama Azul.

Las quinientas visitas misticas de Sor Maria a Nuevo Mijico y Tejas entre los aqos 1620 al 1631 tuvieron lugar mas de un siglo antes de que los Estados Unidos existieran como nacisn. Ahora, en reconocimiento dentro del 400 aniversario de su nacimiento, 2 de abril de 1602, muchos americanos proclaman con orgullo, a la humilde monja del siglo XVII, como una de sus pioneras, aunque debido a fensmenos extraordinarios. Los relatos de sus bilocaciones legendarias  apariciones en Amirica al mismo tiempo que permanecma en el convento de Espaqa  son recogidas por Carlos E. Castaqeda y otros (1). Mas importante es la razsn de sus bilocaciones  su extraordinario celo misionero por transformar la espiritualidad de los nativos americanos, ayudandoles a abrazar el mensaje y la realidad de Cristo a travis del divino corazsn de su Santmsima Madre.

En mi caso, no supe de las apariciones misticas de Sor Maria en el suroeste de los Estados Unidos hasta que lem, personalmente, la traduccisn en la versisn inglesa, de unas 2700 paginas, de La Mistica Ciudad de Dios. Los volzmenes habman pertenecido a mi familia polmtica durante 50 aqos, y se los habman presentado en 1952 el querido monje capuchino, padre Solanus Casey. La devocisn a la Virgen Maria que se desprende de la lectura de la obra, y que il aconsejs a mi familia polmtica, les ayudarma a trascender las dificultades que conllevaba tener un descendiente minusvalido, me refiero a la hermana pequeqa de mi marido de tres aqos. Cuando los encontri, dicadas mas tarde, en la parte superior de un estante, con polvo, de la biblioteca de mi familia, la encuadernacisn, en cuero verde, estaba desgastada por el uso, y las letras doradas desvamdas. No podma olvidar la historia, tan triste, asociada a la Mistica Ciudad de Dios. Sin embargo, mientras iba leyendo las anotaciones al margen de los libros, que mi suegra, muerta recientemente, habma hecho, me iba absorbiendo con mas profundidad la historia de Sor Maria y su retrato de la Virgen Maria, la madre de Jeszs, que iba realizando a travis de sus revelaciones personales.

Aunque en aquel momento, poco me podma imaginar que la lectura que comenci en 1997, me infundirma una profunda y nueva visisn de la vida de la Virgen Maria y de su papel en la Iglesia, y propiciarma, ademas, un viaje a Agreda al aqo siguiente. Tambiin aumentarma mi determinacisn de comenzar a escribir sobre Sor Maria, para mostrar su vida ejemplar de una forma mas actual.

En mi bzsqueda por comprender la esencia de la vida de Sor Maria y su obra, investigui en muchas bibliotecas y consulti a muchas personas a lo largo los Estados Unidos. Otros individuos contactaron conmigo cuando oyeron hablar de mi gran interis por ella. He hablado con estudiosos y estudiantes, artistas y publicistas, coleccionistas de libros antiguos, devotos marianos, monjes, monjas, sacerdotes, ministros no catslicos, midicos, enfermeras, dentistas, proveedores, carpinteros y muchos mas.

Las razones de su interis por Sor Maria son tan variadas como sus perfiles profesionales. Algunos estan motivados por cuestiones de trabajo, y estudian su vida por su relacisn con la cultura y la historia del siglo XVII. Otros leen sus libros con propssitos devocionales. A otros les ha impactado su perseverancia frente a la adversidad, entre ellas la presisn intimidatoria de la Inquisicisn. Pero hay quienes la miran como ejemplo de mujer de talento admirable dentro de una jerarquma predominantemente masculina, tanto en la Iglesia como en el estado. Tambiin los hay que buscan verdades misticas, junto a los que exploran la historia eclesiastica, la literatura escrita por mujeres, la Mariologma, los sucesos extraordinarios, las lenguas romance o las tradiciones de los nativos americanos. He comprobado que en su historia hay algo para todos ellos.

Los historiadores y estudiosos del lengua y literatura extranjeras han descubierto, en su obra La Mistica Ciudad de Dios y, en sus, mas de seiscientas cartas con el rey Felipe IV, un tesoro cultural donde aparece reflejada su visisn de la Espaqa del siglo XVII y del nuevo mundo, pero un punto de vista religioso y polmtico. De entre estas personas con las que me he puesto en contacto, y todas ellas relacionadas con esta mistica extraordinaria, fue el profesor Colahan de la facultad Whitman en el estado de Washington.

El profesor Colahan colabors, con Radiotelevisisn Espaqola, en el rodaje de distintas secuencias en Nuevo Mijico, que posteriormente se incluirman en un documental sobre Sor Maria, su versisn en inglis constituye para mm una adquisicisn muy preciada en mi coleccisn personal. Sus escritos sobre Sor Maria me han ayudado enormemente a comprender su vida y su obra, especialmente su estudio, Las Visiones de Sor Maria de Agreda: Escritos, Conocimiento y Poder. Mi determinacisn de hablar con el profesor Colahan fue definitiva, despuis de descubrir su profundo conocimiento de Sor Maria, de quien he aprendido mucho sobre mm mismo escribis al comienzo de su libro,  y por quien solma despertarme durante muchas noches y me hacma sentirme animado a continuar escribiendo su historia .

Me dirijo a Ud., le dije en junio de 1998,  porque creo que ahora estoy trabajando sobre alguien, con la cual Ud. tiene una gran afinidad.

El aqo anterior habma abandonado mi puesto, como vicepresidenta de la escuela superior Olivet, para dedicarme a escribir, a la vez que me financiaba con consultas privadas. En mitad de otro gran proyecto , escribm al profesor Colahan,  una imagen de Sor Maria me deslumbrs, y ahora estoy investigando sus escritos y trabajos para poder escribir la historia de su vida de una forma mas cercana al hombre de hoy.

 ! Qui alegrma recibir su carta! me respondis inmediatamente.  Me records cuando y, tambiin yo, me sentm animado por Sor Maria a continuar escribiendo sobre su vida.

Entre sus muchas responsabilidades como profesor de lengua y literatura extranjeras, el profesor Colahan, respondis a esa llamada en innumerables ocasiones, publicando artmculos sobre Sor Maria para revistas acadimicas americanas como Estudios Mmsticos y La Revista de Bellas Artes y Liberales. Tambiin escribis La Presencia Agredana Histsrica y Actual en Norte Amirica, para la revista Celtiberia. En el mencionado artmculo, hace una crsnica exhaustiva de la historia de la bilocacisn de Sor Maria y sus apariciones en los estados del suroeste americano, y del consiguiente legado cultural de su leyenda en los Estados Unidos durante los siguientes tres siglos y medio hasta el momento de la publicacisn de su artmculo en 1990.

En la actualidad, con la incesante proliferacisn de informacisn electrsnica en todo globo, la era de Maria, como la denominaron muchos devotos marianos americanos de la dicada de los 50, ha entrado definitivamente en la era de la informacisn. El conocimiento y la estima que los americanos sienten por Sor Maria se puede medir de muchos modos. A comienzos de 1998, cuando realici mi primera bzsqueda en la red, en torno a la figura de Sor Maria, dio como resultado menos de dos docenas de paginas. Ahora, cuatro aqos mas tarde, una bzsqueda rapida nos brida mas de doscientas cincuenta paginas, tanto especmficas sobre Sor Maria como mencionandola dentro del tema solicitado. Me complace ver que, mi mistica favorita, forma parte de colecciones, en las bibliotecas, de las mas selectas universidades y seminarios a lo largo de los Estados Unidos, y tambiin muchos estudiosos contemporaneos hablan de ella en abundantes conferencias y simposiums. Aunque el profesor Colahan, puede que sea el erudito mas dedicado con el que yo me he encontrado, con relacisn a los estudios realizados sobre Sor Maria, sin embargo, no es el znico. Por mencionar sslo unos pocos aqum esta la siguiente relacisn:

 La correspondencia de Sor Maria con el rey Felipe IV fue tratada por profesores humanistas de la universidad de Kansas, de la universidad central de Barcelona y de la universidad de Columbia, en 1997 con motivo de la conferencia anual de la Sociedad para Estudios Histsricos Hispano-lusos en la universidad de Kansas.

 La Mistica Ciudad de Dios fue una de las dieciocho lecturas obligatorias durante el curso 1997-1998 impartido por Jane Tylus en la universidad de Wisconsin titulado Poitica y Teorma Literaria: Mujeres Misticas

 Las representaciones artmsticas de la presencia de Sor Maria en Amirica fueron descritas por Elizabeth Perry de la universidad Brown durante la reunisn anual en 1998 de la Asociacisn de la facultad de arte: Una profetisa espaqola del Apocalipsis: Representaciones de Sor Maria de Jeszs de Agreda en Nueva Espaqa.

 La eminente Mary Giles de la universidad estatal de California publics Las mujeres en la Inquisicisn en 1999, siendo el profesor Colahan quien describirma en uno de los capmtulos, los procesos inquisitoriales de Sor Maria, asm como su posterior absolucisn.

 Se incluys a La Mistica Ciudad de Dios como uno de los textos principales que en el curso, que tuvo lugar en el otoqo del aqo 2000, fue desarrollado con el tmtulo La Sociedad y los hechos extraordinarios del inicio de la edad moderna europea, en el instituto Folgers de Washington ciudad, dirigido por Carlos Eire, catedratico de estudios religiosos en la universidad de Yale. (El Instituto Folgers, fundado en 1970 a travis de la Biblioteca Shakesperiana Folger, esta compuesta por treinta y ocho universidades americanas.)

La exigua coleccisn de libros sobre Sor Maria que la universidad estatal de Michigan tiene, parece mmnima comparada con el vasto cuerpo de conocimiento extendido en muchos programas acadimicos. Sin embargo, a travis de un sistema de pristamo interbiblitecario, he recibido libros de la universidad de Notre Dame, del facultad Andover de Maine, de la universidad de Wisconsin, de la facultad Alma de Michigan y otras muchas. Al mismo tiempo Ann Elliott, una de mis nuevas amigas agredistas en California, me envis copias, previamente compulsadas, de las traducciones y transcripciones de documentos originales, previamente consultados, en las bibliotecas de Madrid y en el convento de la Inmaculada Concepcisn de Agreda en 1967. Su madre, segzn me conts, se habma sentido inspirada Sor Maria mientras escribma un libro infantil sobre Fray Junmpero Serra, fundador franciscano de las misiones en California. El padre Serra, dijo, habma venido a Amirica en el siglo XVIII contagiado por el celo misionero de Sor Maria y pertrechado, segzn dijo, con dos libros znicamente  la Biblia y la Mistica Ciudad de Dios.

Me puse mas contenta que unas castaquelas en ese momento y me entrs una curiosidad voraz por todas las cosas relacionadas con la madre Agreda, ?csmo me podma resistir a viajar al convento de Espaqa? Sin embargo, cuando miraba los proyectos que tenma con mis clientes y la agenda de negocios de mi marido, parecma imposible la interrupcisn de todo aquello, sin una razsn de fuerza mayor. Fue entonces, cuando mi hija Kristine y su marido Harry nos anunciaron el, inminente, nacimiento de nuestro primer nieto en Inglaterra, donde viven.

Debermamos celebrarlo con un viaje adicional a Biarritz, Francia, donde nos conocimos y enamoramos en 1976, coments mi marido Stan, siempre tan romantico.

Miramos al mapa y comprobamos que la distancia entre Biarritz y Agreda era menos de cien millas ( unos ciento sesenta kilsmetros). Parecma que podmamos ser abuelos, un par de romanticos y peregrinos, todo en el mismo viaje. Justo antes de nuestro viaje, un coleccionista de libros antiguos de las afueras de Nueva York me llams dandome noticias, de lo que il pensaba podma ser un documento autobiografico original, escrito por Sor Maria. Me pregunts si podma llevar una reproduccisn, en color, del documento al convento de Espaqa, para pedir opinisn sobre su autenticidad. Me sentm como una detective espiritual y acepti gustosa.

En Londres, arregli una llamada telefsnica, a travis de un traductor de la compaqma telefsnica AT&T, para confirmar los planes de nuestra visita de tres dmas de duracisn, los temas de nuestra entrevista y el horario de la misma. Estaba muy tensa antes de la llamada. Despuis de todos estos preliminares, mi visita a Agreda estaba cercana y este era mi primer contacto personal con el convento de Sor Maria, su pams y sus herederas espirituales.

Se establecis la conexisn, la abadesa se puso al telifono, y el traductor trasmitis mis saludos respetuosos. Sor Maria Asuncisn Pablo, ahora fallecida, respondis con voz sonora y cordial, e inmediatamente desaparecis mi intranquilidad.

!Qui el Seqor les bendiga, a Ud. y su esposo, dijo a travis del traductor,  espiritual y materialmente!

?Ha recibido mis zltimos materiales, pregunti, en especial los temas de la entrevista?

Si, si, respondis calurosamente sin necesidad de traduccisn.

?Y qui horario serma el mas conveniente para todos?

Habls durante mucho tiempo en espaqol, y el traductor musitaba perisdicamente. Algo no funciona, pensi preocupada, recordando la biografma de Sor Maria el horario devocional del convento es muy riguroso. ?Csmo podrma tener suficiente tiempo con ellas para cubrir todas las preguntas antes de volver a Londres?

Viene de muy lejos, el traductor finalmente resumis las palabras de la abadesa. Esperamos su llegada con los brazos abiertos. Nos amoldaremos a su horario en todo lo posible.

Una vez allm, Sor Maria Luz examins el manuscrito del coleccionista de libros antiguos, y coments, que era una reproduccisn de segunda generacisn, fechada en 1718, manuscrita y bastante antigua, y este tipo de escritura les resultaba conocida. Parece ser que incluma, por completo, la obra Escala espiritual para subir a la perfeccisn, con extractos de Los Ejercicios Espirituales, ademas de un poema de Santa Teresa. Seguramente un tesoro para la coleccisn de alguien.

Durante mi visita, la paciencia de las monjas sobrepass mi curiosidad sin lmmites. Fieles a la palabra dada, estuvieron a mi disposicisn siempre que les era posible. En otros momentos meditaba y rezaba en la iglesia en la presencia del sarcsfago de Sor Maria, mientras que las monjas cantaban detras de las rejas del coro. Esperaba haberme sentido fuera de lugar durante las vmsperas y la misa con los fieles del lugar, pero me di cuenta que el hecho mas sorprendente era que me sentma en casa. Una de las conversaciones tuvo lugar en el mismo locutorio en el que el rey Felipe IV y Sor Maria se habman entrevistado siglos atras. El tamaqo de la ventana original era de unas treinta pulgadas cuadradas ( unos setenta y seis centmmetros cuadrados), la rejilla estaba hecha con un entramado de barras gruesas de metal, en cada esquina habma uno saliente puntiagudo, a modo de pequeqo pincho. Al lado habma una reja mas grande y moderna de unos cinco pies de ancho ( un metro y medio ) y unos cuatro de alto ( un metro y veintidss centmmetros), sin las protecciones puntiagudas. De hecho, fue en este lugar donde se realizaron la mayorma de las entrevistas.

Poco despuis de volver a Michigan, le diagnosticaron a mi madre la enfermedad de Lou Gehrig4s o esclerosis lateral amiotrspica. Debido a lo cual la visitabamos con mucha frecuencia en Rochester, Nueva York, puse en su habitacisn una fotografma del retrato de Sor Maria de Agreda. Ademas le di una reliquia de Sor Maria, consistma en un trocito de su manto azul, y que me habman regalado las monjas, ellas por su parte lo habman conseguido, aqos atras en 1989, en zltima apertura del sarcsfago de Sor Maria. Pero fue, en una de las visitas que hice a mi madre, en julio de 1999, habman empeorado considerablemente, cuando observi, que aunque su piel tenma un aspecto rosaceo normal, al menos, segzn las enfermeras, a mm me parecis ver una aura de color azul, su piel me parecis transparente, angilica y su cuerpo etireo. Me puse bastante pesada preguntando a los demas por lo que veman. Entonces comprendm que la paz azul de la Virgen Maria le rodeaba, asm como la presencia de Sor Maria. Despuis de que un sacerdote le administrase el sacramento de los enfermos, mi madre muris dulcemente en paz del Seqor.

Al aqo siguiente, en una de mis zltimas bzsquedas en la red, a altas horas de la madrugada, me results emocionante ver que se hacma referencia a Sor Maria, en una de las paginas del Vaticano, y se hacma pzblico un informe de la academia pontificia de Santo Tomas de Aquino del aqo 2000. En el mencionado informe se citaba a  importantes trabajos de mariologma realizados, como la traduccisn al italiano de la Mistica Ciudad de Dios de la Venerable madre Maria de Jeszs de Agreda . En aquel momento me parecis, que el tercer milenio habma comenzado con buen pie para la causa agredista. A este hecho debo aqadir los siguientes:

 En las conferencias anuales de la universidad de Kentucky de los aqos 2000 y 2001, se trataron distintos aspectos de Sor Maria, siendo el profesor de lenguas extranjeras Jorge Suazo de la universidad de Georgia del sur quien lo hiciera. El doctor Suazo esta trabajando, en la actualidad, en un estudio cientmfico sobre Sor Maria y Sor Marcela de San Filix, la hija del dramaturgo del siglo XVII, Lope de Vega.

 En abril de 2001, la editorial de la universidad de Tejas publics el libro de Donald Chipman y Harriett Joseph titulado: Los exploradores y colonizadores espaqoles de Tejas. , que contiene historias de interis humano e histsrico, durante la influencia hispana en Tejas, entre los aqos1528 y 1821. Esta dirigido a lectores jsvenes y a sus profesores, y describe, entre otras, a Sor Maria como la bien amada Dama Azul, que se aparecis a lo indios Jumanos de Tejas y Nuevo Mijico entre los aqos 1620 y 1631.

 El profesor Colahan aparecis de nuevo en escena, hablando de Sor Maria en el Foro internacional del centro Kennedy, de la universidad Brigham Young de Utah, en octubre de 2001. Me encants seguir su presentacisn en directo a travis de la pagina web de la mencionada universidad.

 Incluso mas recientemente, Lucia Guzzi Harrison habls de Sor Maria, en una ponencia que tenma por tmtulo:  Una consejera polmtica mas alla del convento. Lo hizo durante el vigisimo tercer congreso de Lengua y literatura hispanica, que tuvo lugar entre el 28 de febrero y 1 de marzo del 2002, en la universidad estatal de Louisiana.

Mientras Sor Maria continza su progreso para llegar al lugar que le corresponde entre los eruditos del siglo XVII, tanto en el mundo de la literatura, como en el de la religisn y la historia, mi propio interis es indudablemente personal y espiritual. Admiro su incansable bzsqueda de perfeccisn espiritual, en medio de las tribulaciones que le causaron los examenes eclesiasticos, ademas de sus grandes responsabilidades como consejera del rey y su tarea ingente como bisgrafa de la bendita Virgen Maria. Me maravillan las exterioridades que le causaron tanta notoriedad, por otra parte no deseada; sin embargo eran signos claros de la profunda espiritualidad que habma alcanzado. Comprendo sus agsnicos esfuerzos por mantener la presencia de Dios en su corazsn. Me causa desconsuelo cuando leo sobre sus momentos de sequedad mistica. Asm como me alegro con ella cuando describe sus ixtasis.

Estas son las razones que me impulsaron a ir a Agreda en octubre de 1998, y que causs que mi cuenta telefsnica se disparase, de una manera desorbitada, a mi vuelta a los Estados Unidos. En aquel momento comenci a contactar con marislogos y nativos americanos por igual, intentando encontrar la manera mas apropiada de explotar todo el material con el que contaba. En algzn momento, en medio de esta bzsqueda, decidm, escribir sobre Sor Maria.

Ademas, debo confesar, que me motivs el deseo de promocionar la figura de Sor Maria en pueblo americano, asm como incrementar el conocimiento de su causa de beatificacisn. En mi opinisn, ella es santa ya, y no necesito un tmtulo para reconocerlo. Pero sin embargo, me resulta curioso observar un fensmeno que se viene repitiendo a lo largo de los siglos, como algunas personas con logros, aparentemente menores, han sido ya canonizadas e incluso mas rapidamente. Sin embargo, tambiin entiendo que Sor Maria, ha dejado un legado tan extenso que, puede constituir, en sm mismo, un arma de doble filo, ya que ha quedado impreso para siempre  y sirve, no sslo para inspirar, sino tambiin para estudiar con detenimiento y ser objeto de posibles criticas.

?Cree Ud. que el retrato de la Virgen Maria, como corredentora del plan salvmfico, que hace Sor Maria puede obstaculizar su camino hacia la santidad?pregunti recientemente al Doctor Mark Miravalle, presidente del instituto internacional de investigacisn mariologica de la universidad franciscana de Ohio.

El Doctor Miravalle piensa que no, y para quitarme cualquier tipo de inquietud, menciona la aprobacisn papal de la Mistica Ciudad de Dios otorgada por los papas Inocente XI, Alejandro VIII, Clemente IX y Benedicto XIV. El doctor Miravalle ha trabajado sin descanso, durante aqos, en la advocacisn de nuestra Seqora como corredentora y mediadora de la gracia. Me reconforts escuchar su respuesta, especialmente porque venma de una persona que habma sido designada, en el aqo 2000 como uno de los cien catslicos del siglo XX, tal designacisn la otorgan los lectores de la publicacisn Diario Catslico de Noticias.

La Mistica Ciudad de Dios, dijo el Doctor Miravalle,  se merece una mayor difusisn y reconocimiento en el tercer milenio. Dijo que la descripcisn que hace Sor Maria de la virgen Maria como  espejo de pensamientos, es reflejo de los grandes doctores marianos como San Bernardo de Clairvaux, San Bernardino de Siena, San Alberto Magno, e incluso de autores posteriores como San Alfonso Ligorio y San Maximiliano Kolbe.

Al igual que el Doctor Miravalle, otro de mis nuevos amigos agredistas  alguien que habma contactado conmigo cuando supo, a travis del profesor Colahan, que estaba trabajando sobre Sor Maria- aqade que la profunda fruta espiritual de La Mistica Ciudad de Dios alimenta a sus lectores.

 Experimenti un autintico redescubrimiento de la figura de la virgen Maria, gracias a Sor Maria, en un retiro espiritual al que asistm, me coments el Sr. Smith, con su caractermstico acento neoyorquino.  A continuacisn comenci a leer todo lo que sobre ella se puede encontrar, y me sorprendm lo poco que era. Asm es como, aqadis, encontri una versisn reducida de La Mistica Ciudad de Dios, y comenci a estudiar a Sor Maria. El Sr. Smith se dedica ahora a la causa de la beatificacisn de Sor Maria, y aunque jubilado, en Florida, continua trabajando en la causa. Y como antiguo vicepresidente de relaciones pzblicas de la liga profesional de fztbol americano, aporta considerable experiencia a la causa.

No muy lejos de donde vive el Sr. Smith en Venice, Florida, esta situada una casa de la orden de San Agustmn, los monjes de la adoracisn seqalan a Sor Maria como una de sus maestras mas admiradas, incluso de estatura profitica. Otras ordenes, dedicadas al estudio de La Mistica Ciudad de Dios, incluyen los frailes franciscanos del seminario de Maria Inmaculada en Dakota del norte, y la Sociedad de Nuestra Seqora de la Santmsima Trinidad en Tejas. Esta sociedad fue fundada en 1958 en Nuevo Mijico por el padre James Flanagan, que diseqs la misisn de la mencionada sociedad religiosap, asm como unos ejercicios espirituales despuis de haber lemdo La Mistica Ciudad de Dios.

 ?Se siente recompensada despuis de tanto esfuerzo?, pregunti a la hermana Maria Josi, perteneciente a esta orden.

 Por supuesto que sm, el nzmero de miembros ha aumentado, espectacularmente, en los zltimos diez aqos, dijo.  Trabajamos con los pobres. Vamos donde nadie quiere ir. A travis de la virgen Maria, como nos enseqs la Venerable Sor Maria de Agreda, trabajamos en grupos para crear comunisn con Jesucristo y para abrir a las personas el corazsn a la Santmsima Trinidad.

En una ipoca en la que las nuevas vocaciones religiosas languidecen en Amirica, el nzmero de miembros de la Sociedad de Nuestra Seqora de la Santmsima Trinidad se ha incrementado desde 500 ( entre sacerdotes, monjas y seglares) en 1990, a 3400, incluyendo a 150 seminaristas en periodo de prueba. El trabajo eclesial de la mencionada Sociedad se extiende por todos los Estados Unidos, asm como Belice-Guatemala, China, Haitm, Honduras, Macao, Mijico, Papua-Nueva Guinea, Filipinas, Rusia y Tailandia.

Pero ?qui ha sucedido con los beneficiarios originales de los esfuerzos misionales de Sor Maria, los indios Jumanos que la sacaron de su tranquila reclusisn conventual y la llevaron a cruzar el vasto ociano Atlantico y parte del continente americano, distancia que separa a Espaqa del suroeste americano??Qui ha sucedido con los primeros habitantes del continente americano que creyeron ver en una nube del cielo su manto azul y despuis contemplaron el rostro de La Dama Azul, mientras Sor Maria descendma de las colinas para enseqar la Buena Noticia de Cristo?

El Seqor me ha permitido, dijo Sor Maria al padre Manero en una de sus cartas fechada en 1650, hablando sobre sus muchas bilocaciones con el Nuevo Mundo, las criaturas mas dispuestas a la conversisn, aquellas hacia las cuales la compasisn de Cristo era mas notoria, eran los habitantes de Nuevo Mijico y los de otros reinos remotos en aquella parte del mundo.(2)

A pesar del paso del tiempo, todavma, hay historias sobre la Dama Azul que salpican toda la zona del suroeste de los Estados Unidos, como las flores, que segzn se cuenta, dejo a su partida. Muchos comentan que la flor oficial de Tejas el bonete azul, ha tomado su nombre de las flores azules que dejaba Sor Maria cada vez que se marchaba.

Un escritor cubris la historia de su leyenda para la revista Autopista de Arizona en enero de 2001. A pesar de que Leo Banks citase fuentes que ya conocma por mi propia investigacisn, le llami, habma visto que los editores anotaron al final del artmculo, que durante aqos dicho autor habma omdo hablar, a los descendientes de los primeros pobladores, de Sor Maria, tanto en sus hogares de las reservas remotas, como en las ciudades de todo suroeste de los Estados Unidos.

 ?Hay todavma algzn miembro de la tribu de los Jumanos?, pregunti con gran interis, aunque en vano. ?Puede mencionar a alguien especmficamente?

 Me temo que no, me respondis Banks,  Habli mayoritariamente con Navajos, pero eso fue hace aqos. Ademas, dijo,  los detalles varman entres las distintas historias. Ahm estriba la dificultad de los relatos orales  pueden cambiar con cada narrador.

Por supuesto, telefonei a la iglesia de San Agustmn de Isleta, en Nuevo Mijico, lugar al que viajaron los indios Jumanos en 1629, despuis de recorrer la distancia que les separaba de sus hogares, unas 200 millas ( unos 322 kilsmetros ), guiados por las instrucciones precisas de Sor Maria, que les habma indicado como llegar a dicho lugar. Gracias al amable encargado de la oficina de la iglesia, que tiene su propio fichero sobre la Dama Azul, conocm la existencia de un miembro de la tribu actual de la reserva de Isleta.

 No quedan mas miembros de la tribu de los Jumanos en Nuevo Mijico, me coments Ernest Jaramillo, describiindome el proceso de integracisn con la poblacisn hispana y otras tribus. Sin embargo, me asegurs, que la leyenda de la Dama Azul esta mucho mas viva entre grupos pequeqos de nativos americanos que conocen la historia de sor Maria y vienen a visitar la iglesia para aprender mas sobre ella.

Cuando vienen a visitar la iglesia catslica de San Agustmn, la mas antigua existente azn en nuestro pams, construida en 1613, dijo, si no saben de Sor Maria, entonces les hablo, yo mismo, sobre ella.

Su interis es espiritual, Jaramillo comenta, y motivado por la simple gratitud a Sor Maria y su  evangelizacisn como instrumento de Dios. Por supuesto, antes de que viniese, aqade,  ya cremamos en un ser supremo, pero es gracias a ella, como muchos de nuestros antepasados conocieron a Cristo.

Entonces, ? cree en la leyenda de su aparicisn a los Jumanos y a otras tribus en Estados Unidos, aunque nunca abandonara su convento de Espaqa?, le pregunti.

Si, respondis, todo es posible para Dios.

Ciertamente los Caballeros de Cristsbal Colsn estarman de acuerdo con il, especialmente en lo concerniente a Sor Maria. Los Caballeros de Cristsbal Colsn es una organizacisn, laica de hombres catslicos americanos, fundada en 1882 y consagrada a la Santmsima Virgen Maria. Tiene un millsn seiscientos mil componentes, dedicados a la caridad y a la defensa del presbiterado. Cuando el consejo de los Caballeros de Fort Wayne, Indiana supieron que el padre Solanus Casey estuvo leyendo la Mistica Ciudad de Dios de rodillas durante 53 aqos de su vida presbiteral, decidieron recuperar del olvido y volver a publicar La Vida de la Venerable Maria de Agreda: autora de la Mistica Ciudad de Dios, autobiografma de la Virgen Maria del autor James Carrico. Se publics originalmente en 1962 por E.J. Culligan y se distribuys a travis de la compaqma de libros Crestline de San Bernandino de California, no ha habido ninguna edicisn posterior. Un miembro de la organizacisn me informs amablemente de todo esto.

 Estamos preparando una nueva edicisn, Alex Fiato, miembro del consejo de los Caballeros de Fort Wayne, Indiana, me coments. Esta casi lista para llevar a imprimir.

?En que medida, piensa Ud., que la vida de Sor Maria y su obra es interesante en el mundo actual?, le pregunti cuando supe que los Caballeros de Fort Wayne despliegan un juego de libros de Sor Maria en todas las exposiciones que realizan, incluyendo, tambiin algunos de los lugares programados, a lo largo de los Estados Unidos, para el aqo 2002.

Hay una gran avidez de informacisn sobre la Santmsima Virgen Maria, dijo.  Pensamos que la Mistica Ciudad de Dios puede ser un buen instrumento para saciar esa necesidad y revitalizar la iglesia.

Es verdad que los americanos buscamos denodadamente un significado espiritual mas profundo en nuestras vidas. Y no sslo lo hacemos de boquilla, - sino que tambiin nuestros corazones estan inquietos. Ahora, mas que nunca, resuenan, entre nosotros, las enseqanzas de Sor Maria para darnos a conocer la luz de Dios y su amor. Nos asombramos al descubrir la vida de Sor Maria y de su mensaje por el que no pasa el tiempo, y que sirve para los hombres y mujeres de hoy en dma, en cualquier lugar donde se encuentren, y nuestros corazones estan llenos de gratitud a la Dama Azul, la que nos trajo el conocimiento mmstico a Amirica. Ella siempre ha permanecido seqalando el camino a seguir, ademas de animandonos a continuar a lo largo del mismo.

Footnotes:
(1) Castaqeda, Carlos E. La herencia catslica en Tejas, 1519-1936. Von Boeckmann-Jones Company: Austin, Tejas, 1936-1958. Se pueden encontrar otros relatos en textos histsricos de Hubert H. Bancroft, Henry E. Bolton, Frederick W. Hodge, y entre las memorias y cartas de fray Eusebio F. Kino, Capitan Juan Mateo Monge, Damian Manzanet y Adina de Zavala.

(2)Colahan, Clark A. Las visiones de sor Maria de Agreda: Escritos, Conocimiento y Poder. Ed. Universidad de Arizona: Tuscon y Londres, 1994, p. 119.


La Autora Marilyn H. Fedewa es escritora y consejera de comunicaciones en Lansing, Michigan. Para mayor informacisn sobre su libro de Sor Maria, les invita a visitar su pagina web en la direccisn cambridgeconnections.net. M* Consolacisn Campos Martmnez ha realizado la traduccisn, sin animo de lucro, es licenciada en filologma inglesa por la universidad de Zaragoza, y es profesora de inglis del I.E.S. A. Machado, Soria.


TMTULOS PARA LAS FOTOS AL PRINCIPIO INCLUIDAS CON EL ARTMCULO:
1. Edicisn americana: edicisn de La Mistica Ciudad de Dios, perteneciente a la familia Fedewa, que se menciona en el artmculo, y esta situada en un lugar de honor al lado de la fotografma de Sor Maria del siglo XVII, que se muestra en el convento de Agreda.

2. Moderador de la Curia: Monseqor Michael J. Murphy, rector de la catedral de la inmaculada concepcisn, y moderador de la Curia en la discesis de Lansing, Michigan. Con Marilyn Fedawa, sujetando el libro del padre Artola sobre Sor Maria.

3. La dama azul: algunos de los libros, revistas y perisdicos mas recientes en los cuales Sor Maria aparece como el tema principal, o en los cuales se hace referencia a ella en un contexto espiritual o temas de tipo histsricos.

4. Mapa de los Estados Unidos, donde se seqalan los lugares con referencias a sor Maria.

5. La misisn de Isleta: iglesia restaurada de San Agustmn de Isleta, en Nuevo Mijico, lugar al que viajaron , en el siglo XVII, un grupo de indios Jumanos, despuis de haber recibido enseqanzas cristianas de Sor Maria.

6. Territorio desolado: llanuras del suroeste de los Estados Unidos, lugar por el que transitaron el grupo de Jumanos, desde el oeste de Tejas hasta Nuevo Mijico, llegando a la misisn de Isleta.


Copyright 2002 Revista de Soria (en espaqol) y Marilyn H. Fedewa (en inglis)

Vuelta a Maria de Agreda en la Noticias

Vuelta a Maria de Agreda Pagina Principal